El Movimiento

Presentación



Condená la esclavitud



La explotación de los animales no humanos para comida, junto con todas las demás, refleja una determinada manera de observar el mundo y relacionarse con quienes lo integran, actuando en consecuencia. Implica el sojuzgamiento de un grupo sobre otro. Representa, además, un paradigma de violencia institucionalizada.

 

Convertir a un ser con interés en su propia vida en cosa, en un producto de consumo, es el proceso utilizado para convertir alguien en algo. La cultura carnívora disfraza al animal explotado y asesinado, no hay presencia criminal, el jamón es simplemente comida.

 

La producción de alimentos a partir de animales o humanos se basa en un cúmulo de mitos y en la perpetuación del cisma entre el trozo de carne vendido como comida y el ser sintiente faenado del cual proviene. La lectura de los temas tratados en ESCLAVITUD del sitio de Ánima, aporta suficientes datos para saber qué significa vivir como objeto destinado al consumo. Creemos que esto es injusto, y que es posible y deseable un cambio de paradigma.

 

 

¿Qué es el veganismo?

El veganismo es un estilo de vida en el cual se excluyen todas las formas de explotación y crueldad hacia los animales, cualquiera sea el fin. Es un vegetarianismo puro y netamente ético, pero va más allá de no consumir productos animales (carne, pescado, aves, huevos, leche, miel o sus subproductos como la gelatina, suero, grasa, etc). El veganismo significa acción directa, pues es la base para acabar con la esclavitud de miles de millones de seres sensibles, de los que se dispone para comida, vestimenta, entretenimiento o experimentación, haciendo consistente la idea de respeto por los otros animales.

 

En adición a la dieta, las personas veganas también excluyen las vestimentas animales (cuero, lana, seda y pieles), los productos testeados en animales (cosméticos, medicamentos, productos de limpieza, etc.), intentan una medicina holística autoresponsable que no utiliza animales para experimentación y pide que se salven vidas humanas sin torturar vidas no humanas. Rechazan la venta de animales, la cual siempre significa asignarles un valor instrumental, incluso cuando se hace para servir de “compañía”.

 

Sus orígenes se remontan a Londres, Inglaterra: corría el año 1944 cuando Donald Watson, junto a otros 6 miembros, fundó la primera sociedad vegana del mundo. El objetivo principal era diferenciarse de los vegetarianos, que en realidad deberían ser llamados “ovo-lacto-vegetarianos” debido a su consumo de lácteos y huevos. La etimología de la palabra “veganismo” proviene del término inglés vegan, que a su vez deriva de VEGetariAN (utilizando las tres primeras y las dos últimas letras).

 

Más allá del aporte al equilibrio psicofísico del ser humano, el veganismo conduce a una coherencia ética en la causa por los derechos animales.

 

Por otro lado, lo que les hacemos, nos lo hacemos.

 

A los millones de víctimas no humanas se suma la destrucción medio ambiental originada en la cría de animales y la pesada carga que la ingesta de productos animales tiene en la generación de enfermedades humanas. De aquí el repetido slogan de: “Hacete vegano: por los animales, por el medio ambiente, por la salud” A lo que se agrega la contribución a la escasez de recursos alimenticios para toda la humanidad. Las personas que eligen el veganismo lo hacen por esas tres razones básicas, en su conjunto o por separado. A pesar de esto, es imposible ser un vegano “perfecto”, pues hemos construido un mundo dependiente de la vida animal no humana, al no valorarla más que como medio para nuestros propios fines. También por ello empleamos modelos de producción y actuamos de manera tal que cuando no son ellos los destruidos, invadimos, contaminamos o eliminamos sus propios hogares.